Un año más, los hermanos de la Hermandad Valenciana de Culto hemos vivido la emoción de caminar hacia la aldea del Rocío. Salimos el 19 de mayo desde Castellón, Sagunto, Valencia y Torrent, y llegamos a la aldea para tomar aposento en nuestra casa de la calle Sanlúcar.
El camino
El miércoles 20 acompañamos a nuestra Hermandad Madrina de La Palma del Condado y a la Hermandad de Hortaleza en la Misa de Acción de Gracias. El jueves 21, tras la Misa de Romeros, iniciamos el Camino tras la Carreta del Simpecado por las calles de La Palma; la llegada a Almonte, la ofrenda de alimentos en El Pastorcito y la entrada en la aldea al caer la noche volvieron a ser momentos profundamente emotivos.
El sábado 23 salimos en procesión para presentarnos oficialmente ante la Blanca Paloma junto a nuestra Hermandad Madrina. El domingo 24 asistimos a la Misa Pontifical en la explanada y, ya de madrugada, al Santo Rosario. Y en la madrugada del lunes 26 todos esperábamos, un año más, la salida de la Virgen.
Una casa compartida
Este año hemos vivido algo muy especial: en nuestra casa hemos tenido con nosotros a hermanos de La Palma del Condado, nuestra Hermandad Madrina. Ha sido una experiencia maravillosa de convivencia y fraternidad, hasta el punto de que, una vez terminado el Rocío, todos nos echábamos de menos.
Además, este año La Palma del Condado estrenaba nueva Junta de Gobierno, y hemos estado juntos en todos los actos, arropándonos mutuamente de una manera nunca vista hasta el momento.
Porque cada Rocío es diferente, y cada uno lo vive a su manera, según su devoción. Eso es, precisamente, lo que lo hace único.
Unas palabras del Hermano Mayor
Ha sido mi primer año como Hermano Mayor. Hemos tenido ratos buenos y ratos malos, pero he intentado hacerlo lo mejor posible. Por mi parte, y por la de Javier Escrig, que ha sido un apoyo imprescindible, no queda otra que seguir haciéndolo lo mejor posible, siempre por nuestra Hermandad y por nuestra Madre.
A todos los hermanos que hicisteis el camino y a los que nos acompañasteis con la oración desde Valencia y Castellón: ¡Viva la Virgen del Rocío! ¡Viva la Blanca Paloma!