Cada Pentecostés
La Romería del Rocío
Almonte, Huelva · Santuario de la Virgen del Rocío
La gran peregrinación
La Romería del Rocío es la peregrinación más grande de España y una de las más importantes del mundo católico. Cada año, en Pentecostés, más de un millón de personas caminan hacia el Santuario de Almonte para venerar a la Reina de las Marismas.
Para nuestra Hermandad, la Romería es mucho más que caminar: comienza con el viaje desde Valencia y Castellón, continúa con los días de convivencia en nuestra Casa de Hermandad en la aldea y el encuentro con nuestra Hermandad Madrina, La Palma del Condado, y culmina en los grandes actos ante la Blanca Paloma.
“El Rocío no es solo una romería. Es una forma de vivir la fe, de caminar en comunidad, de sentir que la Virgen nos une a todos bajo el cielo de las marismas.”
Etapas
El camino del Rocío
El Pregón
Meses antes de Pentecostés, la Hermandad celebra el Pregón de la Romería. Un acto solemne que anuncia oficialmente el inicio del camino y despierta la ilusión de los hermanos.
El viaje y la Casa de Hermandad
La Romería comienza con el desplazamiento desde distintos puntos de Valencia y Castellón hasta la aldea del Rocío, donde la Hermandad cuenta con su Casa de Hermandad. Allí nos alojamos y vivimos varios días de convivencia, encuentro y preparación, también junto a nuestra Hermandad Madrina de La Palma del Condado.
La Salida y el Simpecado
Nuestro Simpecado viaja hasta la aldea del Rocío y preside los actos de la Hermandad en su Casa. En el camino y en la presentación ante la Virgen desfilamos acompañando al Simpecado de la Hermandad de La Palma del Condado, nuestra Hermandad Madrina y la tercera filial más antigua del Rocío, solo por detrás de Villamanrique y Pilas. Es un momento de honda emoción y devoción.
El Camino
El primer acto de la mañana es la Misa de Romeros, celebrada a las 6 de la mañana a las puertas de la iglesia de La Palma del Condado. A partir de ahí se inicia el camino: hacia las 7 emprendemos la marcha en una sola jornada, unos 40-45 km a pie hasta la aldea del Rocío. A su paso por Almonte, la comitiva se detiene ante la iglesia parroquial: la carreta del Simpecado de La Palma, tirada por bueyes, hace la reverencia ante las autoridades a las puertas del templo antes de continuar la marcha. En ese momento todas las campanas de Almonte repican anunciando la llegada de La Palma, una de las hermandades más antiguas del Rocío: es muy emocionante, porque todo el pueblo está esperando nuestra llegada.
El Hogar del Pastorcito Divino
Durante el camino, tras la comida bajo los pinos, visitamos el Hogar del Pastorcito Divino, una residencia para personas con discapacidad intelectual con más de 30 años de historia. Allí, junto con la Hermandad de La Palma del Condado, realizamos una ofrenda de alimentos, y sus residentes nos obsequian con bailes que han preparado durante varios meses. Es un momento profundamente emotivo, tras el cual se reanuda la marcha hacia el Rocío.
La Llegada al Rocío
Llegamos al Rocío en torno a las 22 horas, agotados y cubiertos de polvo tras toda una jornada de camino. Mientras atravesamos la aldea en busca de nuestra casa, el resto de hermandades, en señal de respeto a La Palma, repican las campanas de sus casas y nos cantan a nuestro paso: es el emotivo colofón del día. Al llegar, se desenganchan los bueyes, despedidos entre grandes aplausos, y la carreta del Simpecado entra en la capilla portada por la gente que aguarda en la puerta, lanzándose para conseguir un buen sitio. Allí se cantan las salves, la Salve de La Palma y todos los vivas, poniendo fin a un día muy especial: de cansancio, de encuentro con uno mismo y de honda devoción.
Días de Romería en la aldea
Durante los días de Romería, la Hermandad se presenta oficialmente ante la Virgen junto a su Hermandad Madrina de La Palma del Condado y participa en los distintos actos religiosos y de convivencia, como las celebraciones en el Santuario y el Santo Rosario por la aldea, en un ambiente de fe y fraternidad.
Pentecostés — La Procesión
En la madrugada del lunes de Pentecostés, la imagen de la Virgen del Rocío sale del Santuario en la procesión más emotiva del mundo rociero. Miles de personas la acompañan en su recorrido. Somos unos privilegiados: el orden del desfile va de las hermandades más nuevas a las más antiguas, de modo que La Palma, una de las más antiguas del Rocío, es de las últimas en llegar ante la Virgen, cuando ya no cabe ni un alfiler en la plaza de la ermita.
El Regreso
Tras la procesión, las hermandades emprenden el camino de vuelta. La Hermandad Valenciana regresa a casa, a Valencia y Castellón, con el corazón lleno de fe y la promesa de volver el próximo año.
El Simpecado
El Simpecado es la insignia que abre marcha en las procesiones de la Virgen, con el lema «Sine Labe Concepta» («Sin Pecado Concebida»). Como Hermandad Agregada a la Hermandad Matriz de Almonte, la Hermandad Valenciana de Culto realiza el camino junto a su Hermandad Madrina, la Hermandad de La Palma del Condado, desfilando tras su Simpecado. Nuestro propio Simpecado viaja hasta la aldea del Rocío para presidir los actos en la Casa de la Hermandad.
La Romería de Pentecostés es el gran acto del año, en el que caminamos hasta la aldea del Rocío. No debe confundirse con la Peregrinación, que la Hermandad realiza habitualmente en marzo al Santuario.
Conoce la Peregrinación de marzo →